jueves, 24 de febrero de 2011

ENTRE HUERTA Y HUERTA, MICHAEL KNIGHT Y LA PRINCESA LEIA

Queridos amigos,

Esta foto es del año pasado. Ahora andamos igual.
En el trabajo del campo se cumple el “de sol a sol”: salir a trabajar con los albores y recogerse en casa cuando cae la oscuridad. Dejamos atrás el invierno, amanece antes y aumentan las labores de las huertas. Y nosotros madrugamos una hora antes, que a mi me tiene a mal traer como un zombi entre los surcos, baldada entre agujetas de cavar huertos y agacharme a poner semillitas y plantas. Yo ya sé que esto dura dos días, lo que tarda el cuerpo en acostumbrarse de nuevo tras un invierno de poca labor y reposado, pero mientras ocurre eso, disculpad mi tono somnoliento y espeso que está siendo la nota habitual de esta semana mía.

El sol para nosotros sale a las siete (aunque aun sea noche cerrada) y sale potente y hermoso, así que aprovechando la semana estupenda de temperaturas suaves y preprimaverales, nos hemos liado a plantar las cebolletas tempranas que ya están puestas en la tierra, aprovechando las viejas de la temporada pasada. Estas también servirán para obtener semillas, porque las cebollas son bianuales, y necesitan dos ciclos en la tierra para producir simiente. Las cebollas retiradas de la tierra a finales de verano y replantadas a finales de invierno brotan de nuevo con varias cebolletas hijas que bien aporcadas y cubiertas de tierra, y recogidas tiernas, serán los exquisitos calçots que en Catalunya (con permiso por la licencia idiomática) se acotumbra a comer asadas con salsa romescu (mmmm, qué cosa tan rica)...

Si todo va bien hoy empezaremos a poner los ajos, cuya simiente se extrae de los dientes mejores y más grandes de las cabezas del año anterior, dejando los pequeños para ajetes, y los interiores un poco deformados por las estrecheces de la cabeza, muy pequeñitos o los que han empezado ya a dividirse en hijuelos, para consumir en casa (gracias a eso ahora tenemos mil kilos de dientes en casa, que van a hacer que ningún amigo ni vecino quiera acercarse a vernos). Los ajos tienen también su ciencia. Hay dos costumbres: una ponerlos en diciembre y otra en febrero. Nos cuenta Sergio, de San Pedro, quien nos distribuye las verduras en su puesto del Mercado de Abastos, que los de diciembre suelen salir más grandes, y los de febrero son más pequeñitos, pero más sanos y con mejores condiciones para aguantar conservados durante todo el año. Y algo sabrá él, seguro, porque ya desde pequeño cultivaba dos hectáreas de ajos con su padre... 

Y en cualquier caso en nuestro pueblo todos saben, que siempre siempre se deben poner en viernes y con luna menguante. Como nosotros tenemos que sembrar casi cuatro mil ajos, pues vamos a empezar un día antes, esperando que los hados del campo hagan la vista gorda con la licencia de adelantarnos un día... Una advertencia importante para aquellos que os planteeis sembrar ajos, que es una hortaliza fácil y agradecida que suele ofrecer pocos problemas: aseguraros que los ajos que compréis para simiente son ecológicos de producción y conservación. Muchos de los ajos que nos llegan al mercado han sido irradiados o congelados para matar el brote germinativo y que se conserven más tiempo en perfecto estado de revista para consumo humano.

También está la tierra abierta y preparada con el abono de oveja, para los semilleros. La tierra debe abrirse superficialmente para airearse, pero no revolverse para que los organismo aeróbicos y anaeróbicos permanezcan cada uno en su sitio haciendo su imprescindible trabajo, así que nada de labores profundas. Y hay que dejar que un par de heladas terminen el trabajo. Este fin de semana estaremos en Amayuelas, para disfrutar del foro del último viernes de mes, y para hacer acopio de  algunas de las semillas que nos faltan y que empezaremos a poner la semana próxima, por aquello de diversificar variedades y colaborar en lo que podamos y sepamos con la conservación del banco de semillas.

Uno de los semilleros de flores.La malla es para protegerlas de los pájaros glotones.
Otras ya están puestas a germinar, que es una ayudita que les va muy bien a las plantas. Cuando apenas les brota el rabito de la raíz se pasa la semilla a la tierra, y se la mima con calor y agua, nosotros en un micro invernaderos que tenemos preparado a nuestra vera. Mientras, las plantas de flores comestibles y las aromáticas y medicinales ya están comenzando a rebrotar. Estas variedades cumplen una doble función, la de cuidarnos a nosotros y la de cuidar a las otras plantas de huerta, porque muchas de ellas tienen propiedades repelentes de maluras para las plantas, bien sean por acción directa de su sola presencia o bien con cocimientos y purines. Los Kalanchoes y Stevias que han dormido todo el invierno a cubierto, ya están de nuevo al aire libre, recuperándose de los rigores del bajo cero. Los Lepidiums y las Artemisas han rebrotado también.

Y hemos puesto parras trepadoras y un rosal vivaz... Y ¡hemos hecho un fiestorro en el pueblo!. La excusa principal era celebrar un san quiero, aprovechando que el local de la Sala de Concejo se quedaba vacío tras trasladar los achiperris del bar Telecentro a su ubicación definitiva en el Bar Restaurante (que ya está a puntito de inauguración) y que cinco vecinos y afines cumplíamos años. 

Con tan buenas razones, nos liamos un sarao con cena de un pavo que tuvimos que eutanasiar porque estaba tan gordo que ya ni podía moverse (demasiado restos de huerto, me temo) y ensaladitas de las Rehuertas, y revueltos de boletus... y tartas y tiramisús y leche de pantera legionaria... 

Y con bailongos y Fuentesgin (Gintonics de Borraja, que se ha convertido en la bebida oficial de Fuentes de Magaña en celebración), y micros para cantarlo todo... y con el señor alcalde agarrado al ordenador de la música pinchando temitas, que era imposible separarlo de allí. El de la foto es el señor alcalde, que dicho sea de paso, no bebe alcohol.

También nos disfrazamos de años ochenta que da muchísimo juego. Tuvimos al del Medio de los Chichos, a tres Rockeros Indefinidos, a Wilma de los Picapiedra, a Madonna, varios no identificados, a Freddie Mercury con el pelo rojo y a Michael Knight y la Princesa Leia (servidora, que la fuerza nos acompañe). Y risas que no veas. Hasta las cinco de la mañana nos duró a nosotros la cuchipandi, que otros todavía alargaron más y amanecieron cantando de casa en casa “Las Mañanitas”.

Y al día siguiente tocó la recogida de restos, los propios que algunos andábamos cual escombros, y los de la fiesta, porque tocaba dejar el local limpio como la patena y preparadito para instalar la que será Aula de Cultura, Biblioteca, Sala de Ordenadores, Secretaría, Ayuntamiento y espacio para Foros de Debate (¡ahí es nada!). Vean a nuestros fornidos machotes desafiando la gravedad y la resaquilla en pleno traslado de muebles. 

Mientras escribo esto, Dani expía la fiesta, rematando la manita de pintura a la sala para dejarla bien limpia y adecentada  (ojo, no ha sido destrozo del fiestorro, que el que antes hubiera un bar, deja huella, pero bueno, ya que estamos...). Creo yo que en un par de semanas ya estará lista y estupenda para su nueva dedicación. Os lo iremos contando.

Y mientras ebullimos en tanta actividad nuevas, nuestras variedades invernales siguen caminín caminito haciendo su recorrido. Los brócolis siguen maravillosos, pero tenemos un ocupa en el huerto que aun no hemos visto pero que creo que descubriremos en breve, de gordo que se debe de estar poniendo venga a dar mordiscos a nuestros ejemplares más grandes y lustrosos (a veces pasa esto, este verano tuvimos un topillo que vivía bajo una planta de judías, que sólo asomaba para comerse tres o cuatro vainas de su planta y dejaba a las demás vivir), le llamamos "El Topillo Sostenible". Las acelgas se han ido recuperando y si no vuelven las semanas de hielos sin respiro, creo que en un par de ellas, volveremos a tenerlas en las listas. Por lo demás nuestras rehuertas tienen a bien ofrecernos:

- Alubia Blanca de Riñón: 5,70 €/Kg
- Apio (1,50 €/manojito)
- Borraja (3,00 €/Kg)
- Brócoli (1,50 €/Manojito)
- Cebolletas tiernas (1,5 €/manojito)
- Escarola (1,65 €/unidad)- Espinacas (3,00 €/Kg)
- Garbanzo de pedrosillo: 2,80 €/kg
- Harina integral de trigos (candeal, trigo duro y centeno) (1,60 €/Kg)
- Harina integral de espelta pelada (3 €/Kg)
- Lenteja Pardina (3,45 €/Kg)
- Nabos de Milán (1,5 €/manojito)
- Patatas (1,50 €/Kg)
- Puerros (2,50 €/manojito)
- Repollo (1,50 €/unidad)
- Productos del Naranjal de Valencia: (Pedidos mínimos de 5 Kg)
            - Naranajas: (1,57 €/Kg)
            - Limones: (1,70 €/Kg)
            - Pomelos: (2,60 €/Kg)
- Productos del Colmenar de Caradueña:
            - Miel Mil Flores de Estepa (tarro de 1Kg): 6,00 € + IVA 8%
            - Propóleo puro de rejilla (100 gr): 12,00 € + IVA del 18%
            - Lámina de cera de abeja (para elaborar cremas artesanas o velas, no contiene parafina): 1,60 € + IVA del 18%
            - Media vela cilíndrica: 1 € + IVA del 18%
            - Media vela cónica: 1 € + IVA del 18%
            - Vela cilíndrica: 2 € + IVA del 18%
            - Vela cónica: 2 € + IVA del 18%

Y dicho esto, se despide esta adormilada hortelana, no sin antes agradecer a todos los amigos y familiares que vinieron esta semana a disfrazarse y disfrutar con nosotros. Un beso muy fuerte a todos.

P.D.1: Esta semana está siendo de estupor entre el ataque de Gadafi a su pueblo,  la falta de reacción internacional, que sólo se pone de acuerdo para mostrar miedo por la posible crisis de petroleo y la previsible avalancha de refugiados, la extradición de Assange y las imágines de Berlusconi dominado por su bragueta. Me queda la alegría de los pueblos que despiertan y se enfrentan a los dirigentes que no los representan. 

P.D.2: Hemos colgado en la sección de LA BIBLIOTECA la introducción que Iván Aparicio, presidente de la Asociación Recuerdo y Dignidad, hace al libro LA REPRESIÓN EN SORIA DURANTE LA GUERRA CIVIL. Es un buen ejercicio de reflexión donde se exponen los mejores argumentos de por qué vale la pena reivindicar el derecho de aquellos muertos también. Os recomendamos leerlo.

4 comentarios:

ODRY dijo...

Hay nena que dura es la vida en el pueblo, entre fiestas y huerto, no se como lo haceís para el resto, por cierto, te debo dinero, que después de ver los precios no me cuadra lo que te page, le echare la culpa a la resaca y es que la leche de pantera tiene su aquel, ja ja ja
Ya me diras como me lo cobras, pero por dios que no sea en carnes que no estoy pa trotes, je je
Lo siento preciosa, de verdad que fue si querer.

Un besazo.

Julio Molet dijo...

No pidas permiso para escribir Catalunya en tu blog. Al que no le guste, calçot y agua. Y que conste que sigue sin gustarme.
Después de unas semanas de celebraciones varias, menos mal que hoy hablas de la dureza de la vida en el campo. Había ocasiones en que más parecía La alegría de la huerta, la fiestuqui y la cuchipandi, que la sacrificada vida en esas siberianas tierras sorianas. Ya sabes, la cochina envidia de los urbanitas.

Y no hablo de tiranos, que me conozco. Saludos desde los madriles.

LA ALEGRÍA DE LA REHUERTA, S.L.N.E. dijo...

Querida Odry,

Lo de las cuentas lo arreglamos no en carne, si no en siembras (je, je). Tú mándanos a vuestro retoño díscolo, que el campo amansa a las fieras.

Un beso muy fuerte y gracias por sumaros al fiestorro.

LA ALEGRÍA DE LA REHUERTA, S.L.N.E. dijo...

Querido Julio,

¡Qué bien volver a leerte por esta casa!. Te confesaremos que la vida del campo es durísima sobre todo cuando uno no se pierde ni un sarao, como es nuestro caso, que a nosotros nos toca sudar luego los excesillos de la noche a golpe de azadón.

La verdad es que el invierno en el campo es bastante relajado, porque el astro permite pocos trabajos en la tierra, pero ya estamos acercándonos al momento álgido y empezamos a no parar ni un segundo.

De hecho en cuanto comienza la primavera-verano, desaparecemos de la vida civil y sólo se nos puede ver de sol a sol metiditos en los huertos.

Un beso muy fuerte para vosotros y para Madrid.