Estas fueron nuestras tres REHUERTAS:
LA FUENTEFRÍA:
Tiene 2.015 m2 de superficie, destinados principalmente a la producción de la temporada de verano porque está situado en una hondonada entre dos riachuelos, en una zona muy abrigada y soleada.
La Fuentefría estuvo destinado a la explotación de cereal en cultivo extensivo. Actualmente, y tras un proceso de enriquecimiento y abonado con humus de lombriz, está destinado a la producción de:
- Lechugas (variedades Romana y Maravilla de Verano)
- Fresas
- Col
- Acelga
- Pepinos
- Berenjenas
- Calabacín
- Calabaza (variedades Pera y Halloween)
- Pimientos (Verde de Freír, Rojo Najerano, de Padrón y Guindilla)
- Cebollas (variedades blanca de fuentes, roja de zalla, grano y stuttgarter)
- Tomates (variedades Bola, Pera y Cherry)
- Apio
- Remolacha
- Puerro
- Rabanitos Rojos de Saxa
- Zanahoria.
Su nombre viene de que en una hilera central de la tierra habitan varios nogales. Estas fincas jamás se destinaron a producción de cereal ni química y su tierra es de una riqueza espléndida.
La finca está repartida en dos huertas, una de 755 m2 destinada principalmente a la producción según el modelo andino, asociando plantas que se enriquecen y protegen:

- Judía vainilla de mata baja y de enrame (variedades Contender, Bina, Buenos Aires y Boca de Dragón)
- Maíz dulce
- Patata
- Calabaza
- Calabacín (belleza negra, y blanco genovés)
- Berenjena
La otra huerta, de 1400 m2, está destinada a la producción de otoño-invierno, por la razón de que es una tierra más fresca. En ella están plantadas y sembradas:
- Mastuerzo - berro
- Hinojos
- Lechugas (variedades maravilla de verano, hoja de roble y batavia)
- Escarolas (cabello de ángel y pancalière)
- Puerros
- Zanahorias
- Rabanitos redondos saxa
- Cebollas
- Coles (lombarda, repollo, coliflor y brócoli)
- Borraja
- Cardo rojo (exquisito y propio de estas latitudes)
Todas nuestras plantas tienen su sitio elegido siguiendo un sistema de asociación de cultivos que favorece la protección de una planta por su compañera de sus respectivas plagas más habituales a la vez que se sirven de estímulo. Igualmente nos ayudamos con los buenos efectos de las aromáticas, que además servirán de condimentos a nuestros platos, así la albahaca resulta buena compañera de los pimientos, y el perejil colocado a favor del viento, una excelente protección para los tomates. También contamos con la inestimable ayuda de las lombrices, que plagan nuestras tierras y de la buena acción de las mariquitas, abundantes.
Las plantas siempre estuvieronsanas y lozanas, gracias a nuestro mimo y a la bonanza de la temporada en lluvias. Tuvimos algunas visitas de pulguilla empeñadas en dejar las hojas de nuestras acelgas como un encaje de bolillos, y de alguna que otra oruga intentando quedarse de squatter en nuestros tomates u otras que colonizaron un par de coles de las que tuvimos que prescindir. A todas ellas las tratamos con Aceite del árbol del Neem y con esporas del Bacillus Thuringiensis. Ambos inocuos para personas y fauna, incluso para las abejas y que además actúan como fortificantes.para las plantas. Para combatir los hongos (el inevitable oidio de final de ciclo de los calabacines) usamos extracto de Cola de Caballo.